Santo Domingo.- Un consorcio liderado por Global Infrastructure Partners, filial de BlackRock, junto con la sueca EKT y otros inversionistas institucionales, acordó comprar AES Corporation por $10,700 millones de capital, en una transacción que valora a la compañía en aproximadamente $33,400 millones incluyendo deuda. El acuerdo, con un precio de 15 dólares por acción, representa una prima del 40,3 % con respecto al precio medio reciente de las acciones y se espera que se cierre entre finales de 2026 y principios de 2027, en espera de las aprobaciones regulatorias.
La adquisición se produce en medio de una creciente demanda de electricidad en Estados Unidos, impulsada en parte por la expansión proyectada de los centros de datos. AES tiene actualmente 32,1 GW de capacidad de generación en todo el mundo (64 % renovable) y reportó ingresos de 12.300 millones de dólares en 2024. Los ejecutivos de la compañía dijeron que la privatización proporcionaría una mayor flexibilidad financiera para satisfacer las necesidades de capital y financiar el crecimiento futuro, particularmente en la generación de energía y los servicios públicos.
La transacción es particularmente significativa para la República Dominicana. AES mantiene una fuerte presencia en el sistema eléctrico nacional a través de su filial AES Dominicana, que opera infraestructura clave de generación y gas. Entre sus principales activos se encuentra la central eléctrica AES Andrés, una de las principales instalaciones de gas natural del país, junto con la terminal de gas natural licuado (GNL) en Boca Chica, componente estratégico de la matriz energética dominicana. La empresa también participa en el Gasoducto del Oriente y en las centrales Los Mina e Itabo, que fueron operadas en alianza con el Estado.
En República Dominicana, AES Dominicana opera aproximadamente 392,5 MW de energía solar, 52,5 MW de energía eólica, 11 MW de almacenamiento y 319 MW de generación de gas natural, mientras desarrolla 572 MW adicionales de capacidad renovable y un proyecto de Sistema de Almacenamiento de Energía en Batería (BESS) de 138,1 MW. Esto posiciona a la empresa como un actor central en los esfuerzos de transición y diversificación energética del país.
Aunque la venta no implica cambios operativos inmediatos, el ingreso de inversionistas globales financieramente poderosos podría afectar futuras inversiones en infraestructura energética en República Dominicana, en momentos en que la demanda de electricidad continúa creciendo y la expansión de las fuentes renovables sigue siendo una prioridad nacional.
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