De la antigua Roma, el agua era sinónimo de civilización. Roman Aquadici, Springs y sistemas de distribución no solo garantizaban la supervivencia de la enjuiciamiento de la sociedad, sino que también mostraron el papel central de este recurso en el desarrollo económico y cultural.
Hoy, dos milenios después, nuestra realidad no es tan diferente: el medio ambiente, la economía, la seguridad alimentaria, la energía y la calidad de vida aún dependen del suministro de agua estable y de calidad. Sin embargo, el crecimiento de la población, los cambios socioeconómicos y el cambio climático ponen la seguridad de los millones de europeos.
Las proyecciones son especialmente preocupantes desde el sur del continente. En España, se estima que la accesibilidad del agua puede reducirse hasta en un 40% en algunas piscinas hidrográficas. Si la temperatura global aumenta 1,5 ° C, la población europea que vive en condiciones cortas sería excedida por una corriente de 51,9 millones a 64,6 millones. En el caso español, el número crecería de 22.4 a 32.7 millones de personas.
Otro gran desafío es la inundación, a menudo desastres naturales en Europa. Los episodios recientes, como Valencia Days, muestran el tamaño del problema. Hoy, la décima parte de la población de la ciudad europea vive en áreas con un riesgo potencial de inundación.
A Lire Aussi: ¿Es un mayor riesgo contra los desastres naturales ahora?
Tres principios para lidiar con la crisis del agua
Dado este panorama, la Comisión Europea aprobó en junio de 2025. Estrategia europea de resiliencia de agua, dirigida a construir Europa preparada frente a la crisis acuosa. Y articula en tres ejes:
Regresar y proteger el ciclo hidrológico.
Promover una economía hidroeléctrica que combina competitividad y sostenibilidad.
Garantizar un enfoque universal para el agua limpia y asequible. En resumen, Europa admite que el agua ya no se puede dar por sentado: requiere planificación, inversiones y, sobre todo, una respuesta común y de apoyo.
La Estrategia Europea de Resistencia al Agua propone un ambicioso programa de acción que combina nuevas regulaciones, un plan de larga cantidad de ciudades y un desarrollo tecnológico. Sin embargo, su verdadero valor radica en la capacidad de articular políticas y acciones multisectoriales, gestión móvil del agua fuera del campo ambiental.
La agricultura, la industria, la energía, el transporte y el urbanismo deben trabajar de manera coordinada para reducir la presión sobre los recursos, promover el uso eficiente, acelerar la innovación tecnológica y promover la circularidad.
Esta iniciativa es un progreso significativo en la gestión del agua, reconociendo como necesaria en buena salud común, seguridad alimentaria, energía, cohesión social y competitividad económica. Sin embargo, su éxito dependerá en gran medida de cómo se enfrenten las barreras estratégicas, institucionales y técnicas.
A Lire Aussi: Ningún agua no tiene desarrollo sostenible
Desafíos en la resistencia al agua
Entre los principales desafíos está la naturaleza desaparecida de algunos objetivos, como el objetivo de reducir el consumo de agua en un 10% para 2030. Años. Al mismo tiempo, la fragmentación institucional y legislativa de la Unión Europea complica la coherencia en su aplicación.
Las pautas europeas deben traducirse efectivamente a políticas nacionales coordinadas. Sin embargo, las capacidades administrativas difieren en los países europeos. Un desafío financiero es otro desafío importante. La Comisión Europea estima la necesidad de 23 mil millones de euros al año para la modernización de la infraestructura y la promoción de la reutilización del agua. Sin embargo, garantizar la inversión privada y pública requerirá mecanismos financieros sólidos y confianza regulatoria.
En este contexto, para la estrategia para cumplir con su propósito, es esencial fortalecer la gestión de múltiples capas, proporcionar financiamiento sostenible, promover colaboraciones públicas-privadas y adaptar las acciones de la diversidad regional.
Los sistemas de suministro de agua climáticos y frágiles cada vez más extremos, solo un enfoque sólido coherente, participativo y financiero puede consolidar la resistencia al agua en toda Europa.
Descubre más desde USA Today
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.