Virtudes como la compasión, la paciencia y el autocontrol pueden ser beneficiosas no solo para los demás sino también para uno mismo, según una nueva investigación que mi equipo y yo publicamos en el Journal of Personality en diciembre de 2025.
Filósofos desde Aristóteles hasta al-Farabi, un erudito del siglo X en el actual Irak, sostuvieron que la virtud era vital para el bienestar. Sin embargo, otros, como Thomas Hobbes y Friedrich Nietzsche, sostienen lo contrario: la virtud no ofrece ningún beneficio para uno mismo y sólo es buena para los demás. Esta última teoría ha inspirado muchas investigaciones en la psicología contemporánea, que a menudo considera que la moralidad y el interés propio son fundamentalmente opuestos.
Muchos estudios han descubierto que la generosidad está relacionada con la felicidad y que animar a las personas a practicar la bondad aumenta su bienestar. Pero otras virtudes parecen menos agradables.
Por ejemplo, una persona compasiva quiere aliviar el sufrimiento o la infelicidad, pero para ello requiere que haya sufrimiento o infelicidad. La paciencia sólo es posible cuando algo es irritante o difícil. Y el autocontrol implica renunciar a tus deseos o perseverar en algo difícil.
Voluntarios que llevan a personas sin hogar a refugios hablan con una persona de Ucrania en Berlín el 7 de enero de 2026. Michael Ukas/dpa/picture Alliance vía Getty Images
¿Este tipo de virtudes realmente podrían ser buenas para ti?
Mis colegas y yo investigamos esta cuestión en dos estudios, utilizando dos métodos diferentes para centrarnos en momentos específicos de la vida diaria de las personas. Nuestro objetivo era evaluar el grado en que eran compasivos, pacientes y autocontrolados en esos momentos. También evaluamos su nivel de bienestar: qué tan cómodos o incómodos se sentían y si sus actividades eran significativas.
Un estudio, con adolescentes, utilizó un método de muestreo de experiencias, en el que las personas responden preguntas a intervalos aleatorios a lo largo del día. Otro, que estudió a adultos, utilizó el método de reconstrucción del día, en el que las personas responden preguntas sobre el día anterior. En total, examinamos 43.164 momentos de 1.218 personas.
Durante situaciones que ofrecen oportunidades para comportarse con compasión, paciencia y autocontrol (por ejemplo, encontrarse con alguien necesitado o tratar con una persona difícil), las personas tienden a experimentar sentimientos más desagradables y menos placenteros que en otras situaciones. Sin embargo, descubrimos que practicar estas tres virtudes parece ayudar a las personas a afrontar la situación. Las personas que tienden a ser más compasivas, pacientes y autocontroladas tienden a experimentar un mayor bienestar. Y cuando las personas muestran más compasión, paciencia y autocontrol de lo habitual, tienden a sentirse mejor que de costumbre.
En resumen, nuestros resultados contradicen la teoría de que la virtud es buena para los demás y mala para uno mismo. Eran consistentes con la teoría de que la virtud promueve el bienestar.
Por qué es importante
Estos estudios pusieron a prueba las predicciones de dos teorías muy respetadas y muy influyentes sobre la relación entre moralidad y bienestar. Al hacerlo, ofrecieron nuevos conocimientos sobre una de las cuestiones más fundamentales debatidas en la filosofía, la psicología y la vida cotidiana.
Además, en el estudio científico de la moralidad, muchos estudios han examinado cómo las personas forman juicios morales y cómo las fuerzas externas moldean el comportamiento moral de una persona. Sin embargo, algunos investigadores han argumentado que esto debería complementarse con investigaciones sobre los rasgos morales y cómo se integran en la persona en su totalidad. Al centrarse en rasgos como la paciencia, la compasión y el autocontrol, y sus funciones en la vida cotidiana de las personas, nuestros estudios contribuyen a una nueva ciencia de la virtud.
Lo que aún no se sabe
Una pregunta abierta para futuras investigaciones es si virtudes como la compasión, la paciencia y el autocontrol se asocian con un mayor bienestar sólo bajo ciertas condiciones. Por ejemplo, las cosas pueden verse diferentes según la etapa de la vida o en diferentes partes del mundo.
Nuestros estudios no fueron experimentos aleatorios. Es posible que las asociaciones que observamos se expliquen por otro factor: algo que aumenta el bienestar y al mismo tiempo aumenta la compasión, la paciencia y el autocontrol. O tal vez la prosperidad influya en la virtud, y no al revés. Investigaciones futuras podrían ayudar a aclarar las relaciones de causa y efecto.
Una posibilidad particularmente interesante es que pueda haber un “círculo virtuoso”: tal vez la virtud tiende a promover el bienestar, y el bienestar, a su vez, tiende a promover la virtud. Si es así, sería extremadamente valioso aprender cómo ayudar a las personas a iniciar ese ciclo.
El Research Brief es una breve descripción de trabajos académicos interesantes.
Descubre más desde USA Today
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

