Corrientes de resaca: saber cómo y cuándo se forman puede salvarnos la vida

REDACCION USA TODAY ESPAÑOL
7 Lectura mínima

Cada verano, miles de personas disfrutan del mar sin saber que una fuerza peligrosa se esconde bajo sus pies: cortan la electricidad. Estas corrientes son responsables de más de mil muertes al año en todo el mundo. No se trata de olas gigantes, sino de corrientes de agua que pueden arrojar al mar a cualquiera que se cruce en su camino.

Cuando una persona intenta nadar directamente hacia la orilla, se cansa rápidamente. La corriente sigue tirando y el pánico hace el resto. Por lo tanto, comprender cómo y cuándo se forman estas corrientes puede marcar la diferencia entre nadar de forma segura y sufrir una tragedia.

Todo comienza con olas

Las corrientes de resaca se producen en la zona donde rompen las olas. Las olas empujan grandes cantidades de agua hacia la orilla y crean una sobrepresión en la orilla. El agua busca entonces una vía de escape y regresa al mar formando canales estrechos y rápidos que avanzan perpendiculares a la línea de playa.

Diagrama de corriente de ruptura. Aitor Marcuse, adaptado de MacMahan et al 2006 doi.org/10.1016/j.coastaleng.2005.10.009

Durante décadas, se pensó que todas las corrientes de resaca eran similares: corrientes rectas y concentradas, como se describió en 1941. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que cada playa tiene su propio sistema de corrientes. Su forma, intensidad y duración dependen del tipo de arena, la pendiente del fondo, mareas y oleaje. En otras palabras, no hay dos playas iguales.

Cada playa tiene su propio pie.

En la Universidad de Oviedo estamos desarrollando el primer experimento en España para analizar y categorizar el sistema de resacas de la playa de Salinas-El Espartal, en Asturias. El objetivo es entender cómo se forman, hasta qué punto llegan y en qué momentos del estado de marea suponen un mayor riesgo para los bañistas.

file 20260122 56 7owvls.jpg?ixlib=rb 4.1

Playa de Spartal-Salins, en Asturias. CC-BI

El desafío no es pequeño: estudiar el movimiento del agua requiere tecnología precisa y equipos adecuados. Para hacerlo más accesible, diseñamos una metodología de bajo costo que combina tres herramientas. En primer lugar, el drifter GNSS-RTK, un dispositivo flotante que registra su posición cada segundo con un margen de error inferior a un centímetro. También utilizamos tintes biodegradables (a base de tinte de uranina) que nos permiten visualizar el recorrido exacto de la corriente sin dañar el ecosistema; y drones, que registran desde el aire la evolución de la mancha de color y el movimiento del extraviado.

Con esta combinación conseguimos un mapa detallado de la velocidad, dirección y forma de las corrientes en diferentes condiciones de marea, viento y oleaje.

file 20251124 56 xji249.jpg?ixlib=rb 4.1

Equipos de muestreo de flujo. A) salvador de extraviados en el agua; B) el maniquí para actuar como víctima en el agua; C) bolsa de tinta; y D) un dron capturador de tinta. Aitor Márquez. Mayor seguridad para los bañistas

Este estudio no sólo amplía nuestro conocimiento de la dinámica costera, sino que también proporciona una base para mejorar la seguridad de las playas. Con datos precisos podremos diseñar sistemas de alerta temprana, señalización más efectiva y estrategias de rescate adaptadas a cada playa.

file 20251124 56 7wwflj.jpg?ixlib=rb 4.1

Un ejemplo de cómo se marcan las corrientes de resaca con tinta y se toman fotografías desde un dron. Aitor Márquez.

Pero comprender las corrientes de resaca no sólo ayuda a prevenir accidentes. También ayuda a comprender mejor el papel que desempeñan en el ecosistema: distribuyen nutrientes, modifican la morfología costera y afectan la vida marina en la zona intermareal.

Como reconocerlos

No hablamos de monstruos marinos que se tragan a los bañistas, sino de fenómenos naturales tan habituales como las olas. Saber reconocer las corrientes y reaccionar adecuadamente puede salvar vidas.

Para ello lo primero es entrenar la vista. Antes de entrar al agua, es recomendable observar la línea de ola y el movimiento general de las olas durante unos minutos. Hay varios signos que pueden revelar su presencia:

• Prohibidas las zonas de surf. Ese es el indicador más obvio. Si las olas no rompen en una parte de la playa, existe una alta probabilidad de que allí haya corriente.

• Rayas de agua más oscura. Un azul más intenso suele indicar un canal más profundo por el que el agua regresa al mar. Estas áreas pueden albergar corrientes persistentes.

• Arena suspendida. Algunas corrientes registran velocidades muy altas. Suelen alcanzar entre 0,5 y 0,8 m/s con oleaje moderado, pero pueden alcanzar hasta 2 m/s en determinadas condiciones. Esa fuerza es suficiente para arrancar la arena del fondo y arrastrarla hacia el mar, creando bandas de agua turbia que permiten identificarlas desde la orilla.

y como proceder

Saber detectarlos es esencial, pero también es esencial que mantengamos la calma si alguna vez nos atrapan. Lo más importante es no intentar nadar contra la corriente. Ese esfuerzo sólo lleva al agotamiento.

Si la playa dispone de socorrista es recomendable soltarse y pedir ayuda. Ahorrar energía facilita que los rescatistas le ayuden y cooperen durante el rescate.

Si no hay socorristas, mantenga la calma. Estas corrientes suelen perder intensidad una vez cruzan la zona de oleaje, por lo que lo más efectivo es dejar que nos arrastre hasta que amaine. Una vez fuera de su influencia podremos nadar paralelos a la orilla antes de regresar a ella.

Otra opción válida es nadar hasta zonas donde rompen las olas. Allí el agua avanza hacia la tierra y puede ayudarnos a regresar. En cualquier caso, la clave está en valorar la situación, conocer nuestras opciones y elegir la estrategia más segura en cada momento.

Promover una cultura de seguridad, identificar áreas de riesgo y entender cómo funcionan estas corrientes son pasos esenciales para reducir los ahogamientos y disfrutar del mar con respeto y conocimiento.


Descubre más desde USA Today

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Comparte este artículo
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESSpanish

Descubre más desde USA Today

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo