Siguiendo el dinero de Europa: las cifras de inversión científica contradicen el discurso

REDACCION USA TODAY ESPAÑOL
7 Lectura mínima

La UE habla de algoritmos, datos e inteligencia artificial como si todo su futuro estuviera en juego. En el debate político y en los medios de comunicación, la inversión en inteligencia artificial y tecnología ocupa un lugar central. Sin embargo, cuando se sigue el dinero, los datos contradicen la narrativa dominante.

La mayoría de los fondos de Horizonte Europa se centran en áreas relacionadas con el clima, la energía y el medio ambiente. Los proyectos de salud tienen en promedio mayores presupuestos, mientras que la industria y las tecnologías digitales destacan como el tema con mayor oferta de proyectos, pero ninguna de estas dos áreas domina el volumen total de recursos. Las ciencias sociales y humanas, por su parte, ocupan un claro lugar secundario.

Hice un análisis de uno de los pilares del programa Horizonte Europa, el marco actual de investigación e innovación de la Unión Europea. En particular, me centro en el Pilar II, que se relaciona con los desafíos globales y la competitividad industrial europea para el período 2026-2027. Es un instrumento financiero y una declaración de intenciones: a través de estos presupuestos, Bruselas decide qué problemas merecen una atención prioritaria y qué tipo de sociedad quiere construir.

Verde, digital y democrática

Para el período 2025-2027, la Comisión Europea ha destacado tres objetivos estratégicos: transición verde, transición digital y fortalecimiento de una Europa competitiva, inclusiva y democrática. Veamos cuánto dinero se asigna a cada uno de esos grandes objetivos para ver qué mensaje envía su asignación presupuestaria sobre la dirección que Europa quiere tomar.

En el II pilar de Horizonte Europa se han asignado más de 6.900 millones de euros a 1.096 proyectos, con una financiación media de 6,3 millones de euros por proyecto.

La distribución de los presupuestos por grandes áreas ofrece una primera visión general (ver Figura 1). Del análisis detallado de los datos es posible extraer tres ideas principales.

Salud e industria

Los proyectos individuales relacionados con la salud tienen presupuestos mayores en promedio que el presupuesto general, un 35% más. Por otro lado, el mundo digital, la industria y el área espacial concentran el 25% de la oferta total de proyectos.

La primera razón es que la investigación biomédica implica ensayos clínicos complejos; El segundo suele referirse a la necesidad de mantener la competitividad industrial europea. Sin embargo, estas áreas no concentran la mayor parte del presupuesto total.

El caso de la inteligencia artificial presenta una mayor complejidad en el seguimiento de la financiación, dado su carácter transversal. La IA se incluye de diversas formas en el programa Horizonte Europa para lograr objetivos específicos, sin ser una prioridad independiente.

Clima y medio ambiente: donde se concentra la mayor parte del dinero

El mayor volumen de financiación se centra en áreas relacionadas con el clima, la energía, la movilidad, la agricultura y el medio ambiente. Estas áreas absorben alrededor del 46% del presupuesto total, unos 3.200 millones de euros. Si nos fijamos únicamente en la cifra, este bloque recibe más del doble de los fondos destinados a la digitalización, la industria y el espacio, que se quedan en 1.520 millones de euros.

La asignación del presupuesto pone el acento en la transición ecológica y la inversión verde como eje central de la visión europea de futuro, de acuerdo con las valoraciones del Banco Central Europeo.

Las ciencias sociales en segundo plano

El punto más débil del elenco se da en los ámbitos sociales. Los bloques dedicados a la cultura, la creatividad, la sociedad inclusiva y la seguridad civil son los que menos financiación reciben, tanto en términos absolutos como relativos. En conjunto no llegan al 15% del total. Son los únicos que incluyen explícitamente la palabra “sociedad” en su nombre. Esto no es nuevo. Históricamente, la UE ha priorizado las ciencias naturales, la competitividad industrial y la innovación tecnológica, relegando las ciencias sociales y las humanidades a un papel secundario.

Diversos trabajos académicos señalan que la tecnología y la inteligencia artificial deben integrarse con las humanidades y las ciencias sociales y económicas. No son ámbitos excluyentes: se refuerzan mutuamente. El progreso técnico sólo tiene sentido cuando corresponde a necesidades sociales reales.

La dimensión humana como desafío

El equilibrio de los presupuestos es más sobrio de lo que sugieren los grandes anuncios. Europa está poniendo la sostenibilidad en el centro de sus inversiones, siendo la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico los medios para lograr esos objetivos, no ella misma. Esto encaja claramente con lo que defiende la Fundación Europea del Clima, que enfatiza la necesidad de una transición industrial competitiva e inclusiva orientada hacia una economía sostenible.

La dimensión humana del cambio sigue siendo el aspecto más débil del reparto. Como se señala en varios análisis críticos, ninguna forma de inteligencia artificial puede reemplazar al factor humano, y las inversiones públicas deben apuntar a beneficios sostenibles y duraderos para la sociedad.

El próximo programa, Horizonte Europa 2028-2034, promete ser más grande, más rápido y con mayor impacto. El reto, sin embargo, no será sólo invertir más, sino también conseguir que la transición verde, la transición digital y la competitividad europea avancen de forma coordinada, sin perder la dimensión humana.

Seguiremos la pista del dinero para ver hasta qué punto el discurso político se traduce en números.


Descubre más desde USA Today

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Comparte este artículo
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESSpanish

Descubre más desde USA Today

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo