The Late Show with Stephen Colbert ya es historia de la televisión. Su último programa, transmitido simultáneamente por CBS y Paramount+ la noche del 21 de mayo, duró media hora más de lo habitual con un desfile de talentos, compañeros profesionales e incluso un agujero de gusano. El último orador fue Sir Paul McCartney, quien regresó al histórico escenario del Teatro Ed Sullivan, donde en 1964 los Beatles ofrecieron su primer concierto televisado para un público norteamericano.
Colbert convirtió el último episodio en una celebración de su legado, con pocas referencias políticas (y ninguna mención de Trump en su monólogo). También calificó el late show como una “máquina de alegría”, y ese fue el tono que mantuvo el presentador durante su semana de despedida: alegría y agradecimiento, tanto a los espectadores como a las más de 200 personas que forman el equipo del programa.
El último monólogo de Stephen Colbert al frente de The Late Show
Al momento de escribir este artículo, el último monólogo de Colbert ya superó el millón de visitas en YouTube, solo seis horas después de ser publicado en el canal. Se espera que las cifras de audiencia de este episodio sean históricas, especialmente considerando que para apoyar a Colbert, sus colegas nocturnos decidieron volverse “negros” y transmitir reposiciones de programas antiguos.
Crónica de la cancelación anunciada
Ha pasado menos de un año desde que Stephen Colbert anunció en julio de 2025 que la cadena CBS (que forma parte del grupo de medios Paramount Skidance) planeaba cancelar su programa nocturno en mayo de 2026 por “razones puramente financieras”. Esta decisión generó dudas tanto en el público como en diversos sectores de la industria.
La cronología de los acontecimientos es cuanto menos sorprendente. En la primavera de 2025, la empresa matriz de CBS, Paramount, buscó la aprobación federal para su fusión con Skidance, un proceso que encontró resistencia por parte de la administración Trump y la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones). El 1 de julio, Paramount pagó 16 millones de dólares para resolver la demanda de Trump contra el programa 60 Minutes de CBS por organizar una entrevista con Kamala Harris en 2024, un caso que ningún experto legal en ese momento creía que tuviera algún mérito legal.
Colbert calificó públicamente el acuerdo de “soborno total”. Tres días después, CBS anunció la cancelación. Y una semana después, la FCC aprobó la fusión Skidance-Paramount.
El nacimiento y evolución del late night
Tarde Noche vive una crisis que, en general, se presenta como un problema económico, consecuencia de la migración de la audiencia a nuevas plataformas. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja y está condicionada por otros factores, como los intereses de los grandes conglomerados mediáticos o un intervencionismo político sin precedentes.
La historia del formato se remonta a los inicios de la televisión, que adaptó fórmulas ya probadas con éxito en la radio. En sus inicios giró en torno a una especie de entretenimiento apolítico, siguiendo la estructura de un programa de variedades con música, danza, actores y humoristas.
Late Night tal como la conocemos hoy debutó oficialmente en NBC en 1954 con Tonight Starring Steve Allen, estableciendo la estructura del segmento y las características formales que todavía existen en la actualidad.
Después de Steve Allen, The Tonight Show ha tenido muchos presentadores icónicos. En esta foto, el presidente Obama conversa con un miembro de su equipo durante un receso en una entrevista con Jay Leno. Rabino Pickel
Como género televisivo, el talk show nocturno se define por su ubicación en la franja horaria nocturna, que se basa tanto en entretenimiento como en temas de actualidad. Este último, como expresó el propio Colbert, vertebra uno de los ejes del formato, el monólogo inicial: “Nosotros no marcamos la agenda, reflejamos lo que pasó durante tu día y te lo devolvemos filtrado por nuestras propias emociones. En este contexto, la sátira es un vehículo para dicha interpretación. El presentador expone, cuestiona e interpreta el mundo que rodea al espectador”.
El trasnoche nació asociado al acto de ver la televisión en casa, a una hora y un día determinados. Así que es fácil entender por qué la llegada del streaming supuso un golpe directo al corazón del formato, que se vio obligado a adaptarse. A partir de 2015, se hizo más evidente un replanteamiento de la distribución de programas y YouTube se convirtió en la línea clave, donde un sketch de cuatro minutos podía generar millones de visitas.
La plataforma se ha convertido no sólo en una forma de difusión de contenidos, sino también en una fábrica de contenidos satélite. Es el caso de Carpool Karaoke de James Corden, que acabó teniendo su propia serie original en Apple Music; o Lip Sync Battle, que pasó de ser un segmento del programa de Jimmy Fallon a un reality de competición.
Un ejemplo del segmento de batalla de sincronización de labios en The Tonight Show con Jimmy Fallon. Midiendo la televisión de hoy con la audiencia de ayer
Sin embargo, la popularidad del contenido generado por los programas nocturnos de las cadenas no ha sido suficiente para apaciguar a los ejecutivos de las cadenas, quienes han visto que programas que alguna vez tuvieron audiencias masivas ahora no logran atraer a varios millones de espectadores frente al televisor. Entre 2015 y 2020, los principales programas nocturnos de Estados Unidos experimentaron caídas de audiencia de hasta un 80% en el grupo demográfico de 18 a 49 años.
La paradoja más sorprendente de este período es la posición de Colbert. CBS describió la cancelación de su programa nocturno como una decisión puramente financiera, a pesar de que tenía una racha de audiencia de nueve temporadas consecutivas, un récord de todos los tiempos de la franquicia. Según datos de Nielsen Live+3, la semana del 21 de julio de 2025 (la primera tras el anuncio de la cancelación) fue la semana con mayor share semanal de toda la historia del programa, con un 12,63%. Colbert también registró sus mejores índices de audiencia en dos años, con 3,059 millones de espectadores nocturnos, más que sus dos competidores juntos.

Calificación promedio de The Late Show con Stephen Colbert (2015-2026). Gráfico de calificación
Los directivos de las grandes cadenas americanas siguen anclados en el modelo de medición de audiencias propio del siglo XX. Uno de los grandes referentes de este género, The Tonight Show Starring Johnny Carson (1962-1992), promedió 16 millones de espectadores por programa, una cifra impensable en el contexto televisivo moderno.
Al mismo tiempo, según Jimmy Kimmel, las cifras muestran que hoy hay más gente que nunca viendo programas nocturnos, en plural. Simplemente consumen estos formatos de manera diferente. Además, aunque estos programas compiten ahora con una oferta interminable de contenidos audiovisuales bajo demanda, Kimmel confirma que “el público sigue volviendo a nosotros”.
La FCC y el intervencionismo político en los contenidos televisivos
Durante el segundo mandato de Donald Trump, las cadenas de televisión también están experimentando presión política por parte de la FCC.
El propio Colbert ha expresado públicamente estas presiones de forma continua. Por ejemplo, las nuevas reglas de la FCC hicieron que la CBS impidiera una entrevista en abierto con James Talarico, un candidato al Senado que representa al Partido Demócrata de Texas. The Late Show decidió trasladar esa entrevista a su canal de YouTube, donde fue vista por 3 millones de personas en menos de 24 horas.

La entrevista de Stephen Colbert con James Talarico se transmitió en YouTube. El último show con Stephen Colbert
Disney también recibió su parte de presión por parte de la FCC. Su presidente ha amenazado dos veces con retirar las licencias de emisión de la cadena. La primera, en septiembre de 2025, cuando Jimmy Kimmel comentó las reacciones de Trump ante el asesinato del activista conservador Charlie Kirk, que no sentaron bien en las filas republicanas. La consecuencia fue la suspensión temporal del programa. El segundo ocurrió hace menos de un mes. La FCC ordenó a Disney renovar anticipadamente las licencias de sus estaciones ABC (que vencen entre 2028 y 2031), diciendo que sus políticas de diversidad, equidad e inclusión podrían violar las reglas contra la discriminación, dándole solo 30 días para hacerlo.
A esto se suman las acciones abiertas de Trump. El presidente de Estados Unidos ha demandado a varias cadenas, incluso fuera de sus fronteras, por difundir contenidos que considera difamatorios y ha pedido abiertamente la cancelación de programas nocturnos críticos con él.
Por tanto, a los ejecutivos no sólo les preocupan los datos de audiencia; También se ven afectados por el control gubernamental que puede bloquear sus decisiones e intereses comerciales.
¿Y ahora qué?
Se podría suponer que estas presiones políticas podrían afectar el contenido de las noches. Es decir, para evitar la potencial cancelación de sus programas, los presentadores podrían autocensurar sus chistes o blanquear sus mensajes.
Sin embargo, desde que se anunció la cancelación de Colbert en julio de 2025, los programas nocturnos de Colbert, Kimmel y Meyers han mantenido un tono muy crítico con la administración Trump. Incluso Jimmy Fallon, considerado el presentador nocturno menos político, comentó esta situación. El propio Late Show tuvo una semana de descanso en la que los invitados estuvieron llenos de comentarios sobre el presidente de Estados Unidos.

En uno de sus últimos programas en The Late Show, Stephen Colbert (derecha) invitó a sus otros colegas nocturnos, con quienes también creó el podcast Strike Force Five: de izquierda a derecha, Jimmy Kimmel, Seth Meyers, John Oliver y Jimmy Fallon. El último show con Stephen Colbert.
Por tanto, no parece que lo que está sucediendo vaya a suponer un blanqueamiento del propio formato… Aunque es posible que a medio plazo la FCC busque “domesticar” este término: hacer desaparecer programas y presentadores desagradables, para ser sustituidos por otros contenidos más del gusto de los que están en el poder.
Después de cancelar The Late Show con Stephen Colbert, CBS optó por una solución provisional que priorizaba la rentabilidad inmediata sobre las ambiciones creativas. Terminó un contrato de un año con el empresario Byron Allen para su programa Comics Unleashed para ocupar la fórmula de compra de tiempo de las 11:35 p.m. Es decir, Allen paga a la red para que ocupe el espacio y no al revés. La cadena, al parecer, no cierra la puerta a otras fórmulas, aunque ha excluido el clásico formato de talk show.
Por su parte, Colbert ya ha anunciado un nuevo proyecto que le llevará de la televisión al cine: está coescribiendo el guión de una película que forma parte de la saga El Señor de los Anillos, de la que es un ávido fan.
Está claro que no le faltará trabajo y seguirá siendo un referente para la opinión pública norteamericana. Como dijo David Letterman, el creador histórico del Late Show, en su última entrevista con Colbert: “Puedes quitarle el espectáculo a un hombre, pero no puedes quitarle la voz.

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