El espíritu empresarial a menudo evoca emociones fuertes, similares a las del enamoramiento: entusiasmo abrumador, un futuro idealizado y la sensación de que todo es posible. Pero, como en el amor, dejarse llevar por la propia pasión puede nublar la visión: no todos los proyectos están destinados a comenzar y no todo el éxito depende únicamente del entusiasmo.
A veces un proyecto fracasa y, aunque no es un fracaso, asociamos ese fracaso profesional a un fracaso personal, del mismo modo que interpretamos una ruptura amorosa como algo que pone en duda nuestra autoestima. Ni el amor lo puede todo ni, por mucho que una persona se esfuerce, un proyecto emprendedor no tiene garantía de éxito.
A medida que la sociedad reconoce la importancia de la inteligencia emocional y la construcción de relaciones verdaderamente saludables, también debería hacerlo nuestra relación con el emprendimiento.
Y la lira también: por qué algunos proyectos emprendedores no avanzan y cómo evitarlo
La ‘química’ es importante, pero no lo es todo
En el ámbito empresarial, la química es importante, pero no es un enamoramiento instantáneo. Aunque a veces hay factores difíciles de explicar que hacen que un proyecto funcione mejor que otros, la preparación previa sigue siendo la mejor garantía de éxito.
Tomar la iniciativa, afrontar la incertidumbre, descubrir oportunidades, utilizar la creatividad, perseverar o movilizar recursos son habilidades necesarias.
Así como el autoconocimiento y la autoeficacia, que implican detenerse a analizar qué se quiere lograr con el proyecto y hasta dónde se quiere llegar, identificando claramente sus fortalezas y debilidades y manteniendo la creencia de que, incluso en contextos inciertos, es posible influir en el curso de los acontecimientos. Por ejemplo, aprender de los errores.
Y la lira también: Autosuficiencia y educación financiera: una combinación ganadora para el emprendimiento
Ni el amor ni la empresa entienden de edad
Aunque el emprendimiento entre jóvenes de 18 a 24 años ha experimentado un crecimiento significativo en 2024, del 4% al 9%, en España el perfil es más mayor que en otros países de referencia: el 40% de los emprendedores en ciernes tienen 45 años o más. Este porcentaje aumenta hasta el 63% en el caso de proyectos emprendedores ya consolidados (aquellos que han pagado salarios durante más de 3,5 años). Así lo confirma el informe Global Entrepreneurship Monitor España 2024-2025.
En cuanto a la relación entre la edad y el abandono de iniciativas emprendedoras, el mayor número de cierres y traspasos –casi 4 de cada 10– se produce entre los 45 y 54 años. Esta cifra contrasta con el desgaste entre los emprendedores de 18 a 24 años, que apenas llega a 1 de cada 10.
Emprendedores por edad y abandono del emprendimiento. Fuente: Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2024-2025.
Además: ¿Cuáles son los mejores años para iniciar un negocio?
¿Qué nos enamora del emprendimiento?
Existen diferentes motivaciones que impulsan a las personas a actuar. En España, la principal sigue siendo la necesidad de ganarse la vida ante la inestabilidad laboral, aunque ha disminuido significativamente: de la opción elegida por el 72% de los emprendedores emergentes en 2021 al 52% en 2024.
La motivación para contribuir a un cambio positivo en el mundo sigue siendo de alrededor del 40% entre los empresarios en ciernes y del 32% entre los empresarios establecidos. Mantener una tradición familiar motiva al 18% de los primeros y al 26% de los segundos, mientras que crear riqueza o altos ingresos motiva al 39% de los recién llegados y al 32% de los establecidos.

Motivaciones para emprendedores emergentes (2021-2024). Fuente: Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2024-2025.
A nivel mundial, las motivaciones más comunes son de naturaleza material: ganarse la vida cuando el trabajo es escaso y generar riqueza o altos ingresos. Esto es particularmente visible en países como Tailandia o Jordania, donde los ingresos son más bajos y el nivel de desarrollo más limitado.

Motivaciones para emprender. Fuente: Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2024-2025, proporcionado por el autor (no reutilizar)
Sin embargo, los emprendedores rara vez se sienten motivados por una única motivación. Aunque la intención de generar un impacto positivo en el mundo tiene menos consenso y varía mucho entre países, en lugares como Guatemala o India es una de las principales motivaciones de casi el 80% de los emprendedores en ciernes.

Motivaciones para emprender. Fuente: Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2024-2025, proporcionado por el autor (no reutilizar)
Lea también: Emprender, ¿para kue?
Tristeza ante el fracaso empresarial
Alejarse de un proyecto al que se han dedicado tantos recursos, tal como lo hacemos cuando terminamos una relación amorosa, requiere superar un dolor que no siempre es reconocido o monitoreado socialmente. Aparecen pensamientos como “sin este proyecto no soy nadie”, “no me esforcé lo suficiente” o “nadie me apoyó”, y aparecen emociones como tristeza, miedo, vergüenza, culpa o enfado.
No sorprende que el miedo al fracaso sea uno de los mayores obstáculos para los emprendedores. En 2022, este miedo afectó al 43 por ciento de ellos. Dos años después, en 2024, solo el 33% dijo que el miedo al fracaso les impedía iniciar un negocio, cifra significativamente menor que entre los no emprendedores, donde alcanzaba el 55%.

Percepción de valores y actitudes hacia el emprendimiento. Fuente: Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2024-2025, proporcionado por el autor (sin reutilización)
Entre hombres y mujeres, estas últimas experimentan el miedo al fracaso con una intensidad ligeramente mayor (un 4% más que los hombres). Ahora, aunque menos personas perciben este miedo como un obstáculo, todavía es necesario un cambio social que pueda aceptar los errores como oportunidades de aprendizaje.
Además: Aprender del fracaso será fundamental después de una crisis
Eso no es amor, eso es emprendimiento
Iniciar una idea de negocio tiene algunas similitudes con iniciar una relación romántica. Pero no se trata de amor, se trata de emprendimiento. Reconocer esto nos ayuda a mantener cierta distancia emocional de la idea, gestionar nuestro miedo al fracaso y mantener la perspectiva necesaria para aprender de los errores sin perder la motivación ni poner en peligro nuestro bienestar.
Descubre más desde USA Today
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

