Todo el mundo parece tener una opinión sobre lo que se debería haber hecho y lo que significa el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius. Los “epidemiólogos de salón” del Covid-19 han desempolvado su título y han vuelto a la acción.
En cambio, la salud pública proporciona información técnica confiable y capacidades comprobadas para gestionar situaciones poblacionales. También puede contribuir reflexionando sobre varias cuestiones que surgen a raíz de este caso.
¿Qué impacto tiene esta situación desde el punto de vista de la salud pública?
Desde un punto de vista global, estamos ante una epidemia con implicaciones en muchos países:
• Diferentes nacionalidades de pasajeros y tripulación.
• El crucero hace escala en lugares de diferentes países.
• Implicaciones para la salud en varios continentes.
Esto justifica la intervención de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Varios países, entre ellos Argentina, punto de partida del crucero, han decidido recientemente abandonar la OMS. En tales casos, queda claro el papel de organismos internacionales como éste y el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), que son la base de las acciones implementadas. La intervención de España se basa, precisamente, en el RSI. Y también en las capacidades técnicas logísticas y sanitarias de nuestro país.
¿Pero esto supone un aumento del riesgo para España? Hay que recordar que si bien no existe riesgo cero para la población, éste ha sido evaluado y catalogado como bajo desde un inicio. El riesgo, con esa matización, ya existe, porque entre los pasajeros y tripulantes a bordo había 14 españoles. También se contó con la implicación de otros españoles como contactos con los casos. Cabe agregar también que se ha elaborado un protocolo para la recepción y traslado a sus países de pasajeros y tripulantes con énfasis en la minimización de riesgos.
¿Y para la población local? Lo mismo puede decirse de la población canaria en general, y especialmente de la tinerfeña, que de la población española. El Director General de la OMS destacó este aspecto en una comunicación dirigida específicamente a la población de Canarias, algo poco habitual.
¿Por qué ocurrió esta epidemia?
La transmisión del hantavirus comienza en roedores: es una zoonosis. La infección puede ocurrir al inhalar partículas de orina, heces o saliva de roedores infectados. Pero uno de los hantavirus, el virus de los Andes, implicado en este brote puede transmitirse de persona a persona.
Las circunstancias de la infección del caso índice no han sido confirmadas. Pero parece que estaba en un viaje de observación ornitológica en la Patagonia chilena y argentina, donde están presentes el hantavirus y los roedores que pueden transmitirlo.
De confirmarse esto, estaríamos ante un ejemplo de lo que supone para el turismo adentrarse en zonas donde la fauna no tiene un contacto excesivo con el ser humano y mucho menos con los no autóctonos de la región. El ser humano deja sin espacio a las especies salvajes y aumenta el contacto con ellas. Esto tiene consecuencias cada vez mayores para la salud humana y animal.
Impacto en la sociedad
El recuerdo de la pandemia de Covid-19 aún está fresco, y esto se refleja en la atención de los medios de comunicación a los riesgos de origen viral. También han comenzado estafas y opiniones que causan alarma o desinformación. Es recomendable invitar a la población a buscar información veraz y verificada. Y a los sanitarios y trabajadoras sanitarias, para que sigan ofreciendo eso y formación en divulgación científica. Tengamos en cuenta que ofrecer este tipo de información lleva tiempo y la incertidumbre es inherente a la ciencia.
Las tensiones políticas y los intereses partidistas vuelven a estar presentes. A nivel técnico, expertos en salud pública de administraciones de distintos colores políticos debaten y llegan a acuerdos. A nivel político, sin embargo, sólo parecen destacarse los problemas, reales o no, lo que aumenta la tensión o la confusión. Los tomadores de decisiones políticas tienen la legitimidad democrática de las urnas, pero deben basar sus acciones en recomendaciones técnicas, teniendo en cuenta factores sociales, que no son ajenos a la salud pública.
La solución al problema se propone a través de la cooperación entre estados e instituciones. Ningún país puede afrontar esta situación solo. Es hora de exigir multilateralismo.
Turistas con suficientes recursos económicos acceden a territorios, como la Antártida, visitados por este crucero, donde se exponen a riesgos sanitarios inusitados, al tiempo que contribuyen a la degradación de estos lugares. Es necesario pensar en sus consecuencias y actualizar la normativa al respecto.
Ciertos sectores de la población y ciertos gobiernos actuaron con miedo, confusión, falta de empatía, insolidaridad y rechazo. Por supuesto, si se tratara de un tipo de población diferente en lugar de turistas, su reacción podría ser aún peor. La desigualdad en el trato a las personas con problemas de salud sigue muy presente.
Preparación en España
Desde el punto de vista de la atención y coordinación, en España existen Unidades de Alto Nivel de Aislamiento y Tratamiento (UATAN), que pueden actuar, en caso de ser necesario, para tratar los casos confirmados que lo requieran.
Por parte de la estructura de salud pública, la coordinación de actividades, así como la actuación en la búsqueda y seguimiento de contactos, demuestra ya la preparación y el compromiso de los expertos para la vigilancia de la salud pública en las comunidades autónomas y a nivel nacional. Recordemos que ya existía una Agencia Estatal de Salud Pública y que en el momento del rodaje era la encargada de coordinar las acciones que se llevaban a cabo. Ciertamente, dada su autonomía de acción, podría haber evitado algunas de las tensiones vividas.
La atención sanitaria y la preparación de la salud pública en España deben salir fortalecidas de esta situación.
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