Una persona que posee una casa de vacaciones no valora tanto el turismo en su comunidad como alguien que trabaja como empleado en turismo (agente de viajes, recepción de hotel) y tiene dificultades para llegar a fin de mes debido al aumento de los precios de alquiler.
Sentirse marginado como ciudadano en las decisiones políticas también puede hacer que las personas sean más pesimistas a la hora de evaluar un nuevo plan de desarrollo turístico. Por otro lado, si pudieras contribuir al plan de alguna manera, podría hacerte cambiar de actitud.
Otro aspecto a considerar es la satisfacción con la vida personal. La satisfacción con la vida privada, laboral y familiar hace que las personas sean más optimistas en general, pero también cuando se trata de equilibrar el impacto del turismo en su comunidad.
Estos son algunos ejemplos que explican por qué algunas personas desarrollan sentimientos negativos hacia el turismo, mientras que otras se mantienen neutrales, o favorables, a pesar de permanecer en el mismo lugar. Los residentes con opiniones más negativas sobre el turismo suelen experimentar malestar, enfado o resentimiento.
Estas emociones negativas no necesariamente ocurren en todos los que creen que el turismo genera impactos negativos. Asimismo, las emociones negativas no siempre se canalizan en protestas, mensajes de odio o graffitis, pero pueden servir como estímulo para la inclusión en propuestas de mejora y un aporte significativo al conocimiento local.
Un estudio reciente realizado en Canarias (España) analiza cómo la ideología política y la duración de la estancia (o el hecho de ser nativo) también influyen decisivamente en las opiniones y sentimientos hacia el turismo.
¿Ser local nos hace menos antiislámicos?
Entre las conclusiones del estudio está que las personas nacidas en un destino turístico o que han vivido allí durante mucho tiempo tienden a ver menos beneficios del turismo que otros residentes.
A medida que pasa el tiempo, los beneficios del turismo (infraestructura, empleo o servicios) ya no se consideran logros. Sin embargo, el estudio aclara que nacer no te hace más pesimista o intolerante.
En realidad, lo que existe es una erosión del entusiasmo por el gran progreso que favoreció al turismo en sus inicios, junto con un sentimiento de nostalgia por los cambios acumulados en el estilo de vida y el medio ambiente.
¿La ideología política habla de la actitud hacia el turismo?
La ideología política define valores y creencias sobre cómo debe organizarse la sociedad, el papel del Estado, el mercado y los individuos. Ser de derecha o de izquierda también indica en qué tipo de organizaciones confías más.
Los resultados de este estudio revelan que la ideología política actúa como un filtro interpretativo del impacto del turismo. Las personas con una orientación política más conservadora o de derecha tienden a ver más beneficios del turismo. Por el contrario, quienes están más a la izquierda tienden a ser más críticos con el turismo.
Esto no significa que todos los miembros del partido de izquierda se sientan incómodos o insatisfechos con el turismo. El estudio dice que ser zurdo podría predecir cómo las personas equilibran los costos y beneficios del turismo.
Factores que afectan la percepción del turismo.
En definitiva, dos residentes pueden sacar conclusiones diferentes sobre el aporte del turismo a su comunidad dependiendo de su ideología política, situación personal y condiciones como residentes, entre otras cosas. Esto implica que no existen mensajes ni políticas universales: las estrategias para mejorar la convivencia entre residentes y turismo deben adaptarse a diferentes perfiles sociales, reconociendo que el conflicto no es sólo económico o territorial, sino también político y cultural.
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