Cuba necesita una solución de largo plazo a su crisis energética

REDACCION USA TODAY ESPAÑOL
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Cuba se ha quedado sin petróleo, anunció el ministro de energía del país el 14 de mayo de 2026.

Marca una nueva profundidad en la crisis energética de la isla, que se ha agravado en los últimos meses debido al endurecimiento de las sanciones estadounidenses impuestas en enero de 2026.

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció el 13 de mayo que Estados Unidos sigue dispuesto a ofrecer hasta 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, pero sólo si Cuba reforma su gobierno comunista. El Departamento de Estado no proporcionó muchos detalles, pero según el arzobispo Thomas Wenski de Miami, que participa en las discusiones en nombre de la Iglesia católica como socio para la distribución de la ayuda estadounidense, sería necesario un cambio de régimen.

Pero a los precios actuales, esta ayuda sólo permitiría comprar unos 20 días de petróleo para la nación insular, cubriendo apenas el 5% de las importaciones anuales de petróleo de Cuba.

Como economista especializado en América Latina y candidato a maestría en políticas públicas, creemos que la historia más amplia del sector energético cubano arroja algo de luz sobre la situación actual.

Dependencia del petróleo extranjero

Durante la mayor parte de la historia de Cuba, su capacidad energética ha carecido de una infraestructura estable. Esto se debe principalmente a su dependencia de países extranjeros para el suministro del petróleo necesario para la producción de electricidad.

Según la historia oficial de la empresa eléctrica estatal Union Electric, en 1956 sólo alrededor del 56% de la población del país tenía acceso a la electricidad. En 1992, esa cifra había aumentado al 95%, en gran parte debido al suministro de combustible y la ayuda tecnológica de la ex Unión Soviética.

Sin embargo, a partir de 1989, el debilitamiento y eventual caída de la Unión Soviética marcó un retorno a la inseguridad energética, y la electricidad producida en Cuba cayó un 25% en 1994.

Hugo Chávez fue elegido presidente de Venezuela en 1998. Un año después, negoció un acuerdo con el presidente cubano Fidel Castro que convirtió a Venezuela en un importante proveedor de petróleo cubano. Esta fue una salvación para Cuba.

Venezuela fue el mayor exportador de petróleo y petróleo a Cuba hasta 2021. Y si bien no hay datos para 2021, sabemos que Venezuela siguió siendo el principal proveedor de petróleo a Cuba hasta el 3 de enero de 2026, cuando las fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas.

Encontrar una solución a largo plazo

El actual embargo estadounidense a Cuba coloca ahora a la nación en una situación similar a la que enfrentó cuando cayó la URSS. Los recuerdos de 1989 permanecen en la mente de muchos cubanos. La causa puede ser diferente, pero los apagones que enfrenta Cuba ahora no son nuevos.

Como existen restricciones al petróleo, Cuba busca cada vez más fuentes alternativas de energía y se ha encontrado una solución en la energía solar. La experiencia histórica con la inseguridad energética y los recientes apagones han ayudado a impulsar la transición.

Aun así, el país depende en gran medida del petróleo para la mayor parte de su producción energética. Según la Agencia Internacional de Energía, el petróleo representa el 83% de la producción energética cubana, mientras que la energía solar representa sólo el 0,84%.

Y el cambio a la energía solar no necesariamente equivale a independencia energética. De hecho, parte de la transición de Cuba a la energía solar ya se ha acelerado con la ayuda de países extranjeros, incluidos China y Brasil. La contribución de China a través de su Iniciativa de la Franja y la Ruta, así como la asistencia de Brasil, indican que es probable que continúe la dependencia de Cuba de potencias extranjeras para obtener energía.

Pero a esta altura, una cosa está clara: no existe una solución inmediata y de corto plazo para satisfacer las necesidades energéticas de la red eléctrica de Cuba. Existe una clara necesidad de una solución a largo plazo para un problema de largo plazo.

Independientemente de lo que Cuba decida hacer respecto de su crisis energética, también seguirá dependiendo de naciones extranjeras. Las preguntas son ¿qué naciones y en qué medida son dependientes?


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