¿De dónde viene el folklore español?
Aunque es muy antiguo, hay que decir que parte de su recuperación (o uso) no data más allá del siglo XX. Cuando terminó la Guerra Civil Española, y con el fin de reorganizar el país, Franco tomó el control político de diversas organizaciones e instituciones. De esta manera se adoctrina a la sociedad según sus designios y directrices.
sección femenina
Todo empezó con la Sección Femenina. Fundado en 1934 y dirigido hasta el final de su existencia por Pilar Primo de Rivera, fue un grupo centrado en las actividades femeninas que estuvo bajo el control de Falange Española.
Fue creado con carácter asistencial, cultural, educativo y deportivo, y tomó como referente las figuras de Isabel la Católica y Santa Teresa de Jesús, las cuales son consideradas modelos de conducta y símbolos de sus acciones.
El grupo estaba organizado jerárquicamente en varios consejos nacionales. Entre ellos se encontraba la Secretaría de Cultura, que se encargaba de recorrer localidades rurales, acompañada de equipos de instructores dedicados a enseñar cocina, limpieza del hogar, costura, cuidado de niños, formación del espíritu nacional, etc.
Paralelamente se realizó un censo de la población y su estado de salud, recopilando recetas, cantos y juegos autóctonos propios de cada región.
busca autenticidad
A partir de 1940 se planificó la creación de la sección de Coros y Danzas, con el objetivo de recuperar y difundir la música, cantos, romances y danzas populares de todas las regiones de España. Según Pilar Primo de Rivera, “había que buscar ante todo la autenticidad” sin erradicar “lo que es propio de cada región; por eso los catalanes cantan en catalán, el euskera en euskera, el gallego en gallego, en reconocimiento a sus valores específicos”.
Así, se registraron la música y letras de canciones, coreografías y espectáculos de danza, las tradiciones navideñas a las que están relacionadas, así como una descripción fidedigna de la vestimenta y los instrumentos musicales.
Para este trabajo contaron con grabadoras, descripciones escritas, fotografías y, sobre todo, testimonios orales de los ancianos locales, generando hasta mil archivos. Posteriormente este material fue enseñado en las escuelas y de allí surgieron diferentes grupos de danzas y bailes regionales.
Con el tiempo se realizaron concursos para la publicación de los trabajos de sus participantes a nivel nacional. El primer concurso nacional de coro y danza de España se celebró en el Teatro de la Zarzuela (Madrid) en 1942 y participaron 33 formaciones. Fueron seleccionados de diferentes pueblos y ciudades de España, y se valoró la autenticidad del vestuario, la música, la letra, los pasos y la vestimenta.
En esta cobertura especial de NO-DO de la visita oficial de Eva Perón a España, se documenta el homenaje de Coros y Danzas a la primera dama de Argentina.
Su éxito fue tal que muchos fueron retransmitidos por la televisión pública y se convirtieron en un importante atractivo turístico. Los participantes incluso realizaron varias giras por Europa, Estados Unidos y América Latina. Se calcula que hasta 700 grupos participaron en estos concursos hacia el final del franquismo.
¿Cómo vestir a las bailarinas?
Durante el desarrollo (1959-1975) algunas ciudades se apropiaron de determinadas danzas, debido a la costumbre de denominarlas como parte o patrimonio de un determinado lugar. En la búsqueda de vestimenta apropiada y representativa, se diseñan trajes regionales a partir de una colección selectiva de trajes locales.
Para su creación se utilizaron estudios sobre trajes tradicionales del antropólogo español Luis de Hojos Sainz, que aportó documentación fotográfica, patrones y dibujos de prendas de vestir, muestras de tejidos y materiales, terminología propia, etc.
Se tomaron como referencia otras fuentes gráficas: grabados de vestuario de Juan de la Cruz Cano y Olmedilla (1777), lienzos de la serie Visión de España pintados por Joaquín Sorolla para la Sociedad Hispánica de Nueva York (1911), o la serie fotográfica España. Los tipos y trajes de José Ortiz Echage (1930).
Imagen de un traje charra confeccionado entre 1910 y 1950 Archivo Ruiz Vernaci, IPCE, Ministerio de Cultura y Deportes
Muchos trajes locales se han transformado en símbolos provinciales por su riqueza, personalidad y especificidad. Esto sucedió con el estampado (que pasó a ser típico de Salamanca), con la vestimenta rústica de los campesinos de las tierras altas de la provincia de Guadalajara (que se suavizó en el traje alcarrena ficticio), o con el traje de flamenca (que pasó de las clases modestas sevillanas de Andalucía a identificarse con todo, incluso internacional).
Asimismo, un gran número de prendas se adaptan para facilitar los movimientos de baile, aliviando el peso excesivo de la vestimenta. La moda también ejerció su influencia, como se vio en el acortamiento de las faldas durante los años 60 y 70 (aunque siempre se mantuvo el pudor y pudor “típico” de la mujer española).
Al igual que se hacía con los cancioneros y recetas tradicionales, en estos años se editaron algunas publicaciones de trajes (e incluso series de sellos y postales) codificando los trajes propios de cada región.
Folclore hoy
Como hemos visto, el patrimonio inmaterial de España, o al menos parte de él, fue instrumentalizado por el régimen de Franco para uso político y simbólico, tanto a nivel nacional como internacional.
Con la instauración de la democracia y la desaparición de la Sección Femenina (1977), fue difícil mantener el folklore popular por su vinculación con la dictadura, y se olvidó que estas cuestiones tenían un pasado anterior. A pesar de ello, se siguieron celebrando algunos de los antiguos certámenes, aunque los bailes, coreografías y vestimentas estaban más acordes con los cambios sociales.
Actualmente asistimos a la recuperación del folclore como elemento identitario y tradicional ante un mundo globalizado. Con la existencia de legislación y organismos especiales para ello, este patrimonio inmaterial es reconstruido cada año en ferias y romerías. También se multiplican las academias de baile, restauración de trajes típicos, etc.
Además, músicos como Rodrigo Cuevas, Carmen o Rosalía y diseñadores de moda como Moisés Nieto y Palomo España se apropian del folclore local, reivindicando su riqueza e identidad.
Videoclip del tema ‘Alla arribita’ de Rodrigo Cuevas incluido en su disco ‘Manual de romeria’, que hace referencia lírica y musical a la melodía asturiana.
En conclusión, el folclore no es el pasado sino un hilo conductor. Recuperarse no significa mirar atrás con melancolía, sino recoger testimonios de la sabiduría acumulada a lo largo de los siglos para responder a las preguntas del presente.
Su futuro no está en los escaparates sino en la calle, en los escenarios, en las pantallas y en la boca de la gente. Su existencia está garantizada siempre y cuando nos atrevamos a hacer lo que hicieron nuestros antepasados: adaptarlo para que siga siendo útil para la vida.

¿Te gustaría recibir más artículos como este? Suscríbete a Suplemento Cultural y recibe noticias culturales y una selección de los mejores artículos sobre historia, literatura, cine, arte o música, seleccionados por la editora de Arte + Humanidades Claudia Lorenzo.
Descubre más desde USA Today
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

