“Buenas tardes queridos pasajeros, les habla el capitán de este vuelo al destino
¿Alguna vez has escuchado estas palabras del piloto de un avión que acaba de despegar y has pensado: “No necesito saber eso”? Lo pienso a menudo. Y no soy el único. El comediante estadounidense Harry Seinfeld bromeó en uno de sus monólogos clásicos diciendo que respondió a esta información del piloto: “Está bien, genial, genial, no tienes que decírmelo… Haz lo que tengas que hacer para llevarme a mi destino”. En otras palabras: cumple con tu rol de llevarnos mientras los pasajeros pensamos en otras cosas además de estar a más de 10 km del suelo.
Me acordé estos días de este chiste, en el que los medios en general, y yo en particular, hablábamos de la huelga de docentes en las comunidades autónomas de Cataluña y Valencia. Además de mejoras salariales, menores ratios (número de alumnos por docente) y apoyo en el abordaje de la neurodiversidad (cada vez más presente en las aulas a raíz, en parte, de los objetivos inclusivos de la nueva ley de educación); Los docentes piden una reducción de su carga administrativa o burocrática.
¿En qué consiste esta burocracia? Se trata, en gran medida, de rellenar formularios en los que se consideran responsables y justificadas las decisiones tomadas, por ejemplo, a la hora de evaluar a los estudiantes. Es decir, los profesores dedican mucho tiempo a dar explicaciones muy especializadas, divididas en diferentes escalas y competencias, de las decisiones que toman. ¿Es necesario? ¿Existe alguna forma de lograr un mejor equilibrio entre la rendición de cuentas y la liberación de la carga de los informes?
¿Podemos confiar en el juicio de un profesor como lo hacemos con los pilotos de avión? ¿Permitirles guiar a los estudiantes como saben y quieren, y creer en los resultados, es decir, un aterrizaje no demasiado accidentado en el mundo de los adultos y en el mercado laboral?
Hay muchas cuestiones colaterales a considerar para responder a esta pregunta: ¿reciben la formación adecuada para desarrollar esta autonomía? ¿Son las pruebas de acceso profesional el filtro óptimo? ¿Cómo evaluar el buen trabajo y evitar injusticias o negligencias? Y así nos lo explicaron seis expertos en educación a los que pedimos respuesta, en su artículo Libertad para enseñar: ¿es necesaria una mayor autonomía docente?
Esta quincena también publicamos artículos sobre por qué los detectores de IA no son justos ni útiles; sobre cómo la humildad intelectual y la admisión de errores pueden fomentar la participación en clase; cómo elegir estudios sin estrés ni tomar decisiones apresuradas; si el famoso test de Cooper utilizado en educación física para determinar la salud cardiorrespiratoria de los escolares es un sufrimiento innecesario; y por qué, si realmente queremos preparar a las nuevas generaciones para la sociedad adulta que les espera, es necesario que comprendan cómo funciona la inteligencia artificial.
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