El 20 de mayo fue declarado Día Mundial de las Abejas por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Este aniversario nació en 2017 gracias al impulso del Gobierno de Eslovenia y el apoyo de la Federación Internacional de Asociaciones Apícolas de Apimondia. El Día de las Abejas se impone para resaltar la necesidad de proteger a las abejas y a todos los insectos polinizadores y recordarles la gran importancia que tienen para las personas y el planeta.
Ciertamente, la apicultura permite obtener diversos productos como miel, cera, polen y propóleo. Pero como nos recuerda la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las abejas también son insectos esenciales para polinizar los cultivos y obtener alimentos.
Naciones Unidas señala que los cambios en el uso del suelo, las prácticas agrícolas intensivas, las enfermedades o el cambio climático suponen problemas para las abejas y, por tanto, para la producción de alimentos cultivados.
La importancia de la apicultura en España
Los últimos datos disponibles del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación permiten conocer algunas de las principales cifras del sector apícola en España. Así, este país representa el territorio con mayor número de colmenas de la Unión Europea (unos 2,8 millones), que se ubican en cerca de 37.000 explotaciones apícolas existentes.
La producción anual de miel en el país es de más de 33.000 toneladas y la cera de abejas, de unas 2 toneladas. Las comunidades autónomas con mayor número de colmenas son Extremadura, Andalucía, Castilla y León, Valencia y Galicia. Es necesario señalar que existen claras diferencias entre la apicultura del norte del país, con explotaciones mayoritariamente agrícolas, y la apicultura de prácticamente todo el resto de España, donde predominan las explotaciones trashumantes.
La declaración del año pasado sobre la apicultura en España como manifestación representativa del patrimonio cultural inmaterial da buena cuenta del reconocimiento social de esta actividad y de la importancia social y económica que tiene, tanto histórica como actualmente.
Así, actualmente se reconocen varios sellos de calidad alimentaria en la producción de miel. Por ejemplo, existen varias denominaciones de origen protegidas e indicaciones geográficas protegidas (como Miel de la Alcarria o Mel de Galicia). También existe un importante patrimonio etnográfico material e inmaterial relacionado con el sector apícola formado por elementos como alvarises o cortinas (construcciones tradicionales), prensas de cera, eires de cera, lacenes, talameiros, etc.
Y liras también: así se han modernizado en los últimos siglos las colmenas utilizadas en la apicultura
Las alvarizas son estructuras tradicionales gallegas diseñadas para albergar colmenas y protegerlas de los animales y de las inclemencias del tiempo. Songuer/Wikimedia Commons, CC BI-SA Retos del sector apícola
Hoy en día, la apicultura se encuentra inmersa en un contexto local y global complejo debido a los grandes problemas que ha enfrentado en las últimas décadas; La gestión de la apicultura a principios de los años 1980 era bastante diferente a la actual.
Estas son algunas de las dificultades a las que se enfrenta el sector:
Varroa (Varroa destructor) es un ácaro que parasita tanto a las abejas adultas como a las crías. Su aparición en España en los años 80 del siglo pasado provocó un importante impacto en la apicultura. De hecho, la legislación actual exige un tratamiento anual sistemático de las colonias de abejas contra este ácaro. En el mundo es considerada la enfermedad que causa mayores daños a la apicultura.

Ácaro parásito Varroa en ninfa de abeja. Gilles San Martin/Flickr, CC BI-SA La llegada de Vespa velutina en 2010 a la Península Ibérica representó una nueva amenaza para las abejas y la apicultura en general. Es una especie invasora que proviene del continente asiático y tiene una gran capacidad para depredar a las abejas. Se distribuye principalmente por el norte de España, aunque continúa su expansión. Desde su llegada, los apicultores han tenido que introducir diversos sistemas de defensa, como las arpas eléctricas.

Avispa asiática. Seguir/Wikimedia Commons, CC BI-SA

Las larvas del escarabajo de la colmena, originario de Sudáfrica, cavan túneles en el panal, comen miel y polen y matan a las abejas bebés. Denis Anderson, CSIRO/Wikimedia Commons, CC BI
En definitiva, el Día Mundial de las Abejas es un buen momento para recordar la importancia de estos insectos y el complejo contexto en el que se encuentra actualmente el sector apícola. Una actividad muy relevante para la biodiversidad, para la economía del mundo rural y que tiene una función fundamental en la producción de alimentos en el planeta.
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